ALIMENTACIÓN EN LA TERCERA EDAD

obr70Cuando uno es joven, mismo siendo adulto, y goza de buena salud, no piensa que llega un momento en la vida en la que el cuerpo no funciona como antes, y el deterioro natural del mismo nos pide ciertas modificaciones alimentarias para adaptarse al paso del tiempo.

stari-lide-a-byliny-bylinky-specifika-lecby-fytoterapii-u-starsich-lidiEn este momento estoy acompañando a mi abuela de 93 años, y puedo ver y entender la importancia de tener en cuenta ciertos detalles, y buscar la mejor forma de que la alimentación cubra sus necesidades tanto nutricionales, como fisiológicas.

Saber que en la ancianidad, la salivación es reducida, la dentadura está deteriorada o faltan piezas dentales, la capacidad de digestión es menor, la deshidratación es frecuente, la capacidad de absorción de nutrientes esta disminuida, el estreñimiento es habitual, la movilidad es menor, existen más riesgos de fracturas, y los sentidos sufren una disminución, en el gusto, en el oído y en la visión. Por lo tanto, hay que tener en cuenta todo esto a la hora de organizar la alimentación, de forma que se adapte a estos condicionamientos, y a la vez que sea saludable, rico, lindo a la vista, y que no se aleje demasiado de sus hábitos de siempre.

4400-hands_bowl_salad-1296x728-headerAquí, algunos tips fundamentales:

  • Hidratación: beber abundante cantidad de líquidos durante el día, entre las comidas, principalmente agua, jugo de frutas natural, e infusiones de hierbas, como manzanilla.
  • Frutas: la ingesta de frutas es importantísima, porque aporta fibras, vitaminas y minerales. La mejor forma es entre las comidas y como postre. El consumo de frutas enteras, en compotas, purés, cremas…
  • Verduras: todas las comidas deberían tener una porción de verduras, y una forma sencilla para incorporarlas es en purés, papillas o sopas.
  • Legumbres: arvejas, garbanzos, lentejas, porotos…tanto en purés como en guisos, como también pueden ser en otros formatos como hamburguesas o albóndigas.
  • Cereales: arroz, avena, mijo, quinoa, amaranto…se pueden hacer porciones para acompañar las verduras y/o las legumbres, como así también para acrecentar las sopas, guisos, o en papillas. También panes integrales.
  • Leches, quesos y yogures, preferentemente vegetales
  • Aceites vegetales, como oliva o coco, también es muy importante, porque son grasas saludables, que aportan nutrientes y que ayudan al buen tránsito intestinal.
  • Nueces y frutos secos.
  • Evitar el consumo de sal y azúcar, o usar en pocas cantidades, preferentemente sal rosa del Himalaya y azúcar mascabo.
  • Evitar carnes, y caso sea necesario, incluir una porción de pescado, o huevo.
  • Se pueden hacer cremas dulces o saladas.
  • Es importante que la dieta sea variada, para asegurarse la obtención de todos los nutrientes.

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